En nuestro artículo del pasado 25 de abril surgió una pregunta que aún nos ronda la cabeza, y nos ha motivado para indagar en algunos tipos de comercios con características diferentes de lo estándar. Los llamamos tiendas raras (con todo el cariño)…

Porque igualmente las podríamos haber llamado tiendas con cabeza, “smart-shops”, o tiendas que se adaptan a las necesidades del cliente. Y es que, el que manda es el cliente, la demanda. Lo importante, muchas veces, es saber leer esto, y rodear el comercio de un karma que garantice el éxito:

  • Una correcta ubicación.
  • Una disposición de los artículos analizada, con una buena apuesta por la decoración.
  • Un trato y protocolos de atención exquisitos,  que acompañen…
  • Y fomentar los distintos mecanismos y canales de llegar al cliente, atrayendo a un público que no solo está ubicado en la zona donde la tienda se ubica.

Algunos ejemplos de tiendas raras, y estupendas

La pregunta a la que nos referíamos en nuestro anterior artículo pretendía saciar nuestro propio espíritu emprendedor. Era algo así como: <<Estos comercios que veo en mis viajes a grandes ciudades y otras culturas, ¿tienen cabida en la localidad en la que resido, donde hoy no existen?>>

Pues ahí van algunos ejemplos:

Tiendas vintage y retro

Todo lo que suene a antiguo sigue estando de moda. Y ello atiende, más allá de que existan clusters de clientes que reivindican el pasado, a que la moda siempre vuelve o se reinventa.

Rodeadas de un halo especial, entrar en un comercio vintage es acceder a algo olvidado que aún hoy tiene cabida. Un juego nostálgico, o simplemente poder decir que nada pasa de forma definitiva, y tiene un hueco en nuestra sociedad o mundo actual.

Resulta chocante ver cómo la población juvenil es consumidor habitual de este tipo de tiendas. Y es que, muchas veces, los adelantos tecnológicos, la inmediatez y la celeridad de la sociedad tiene su contrapunto en el consumo de otros productos, en los que se encuentran significados más trascendentales, una historia más pausada, la vuelta a unos tiempos más reflexivos…

¿Qué tipo de tiendas nos encontramos en este capítulo? Pues curiosamente existe una variedad importante. Entre otros podremos encontrar:

  • Sobre todo, tiendas de ropa y complementos: Existen tantos movimientos como grupos de personas prescriptoras de los mismos, y si no, los inventaremos. Swing, Rockabilly, Mod, Indie, Romántico, Victoriano, Pin up, Space age, Bohemio, Hipster, Retro, Kitsch…
  • Decoración para el hogar: muebles, objetos de decoración, incluso vajillas o baldosas de estilos perdidos vuelven a nuestras viviendas.
  • Aunque parezca mentira, también la tecnología y lo vintage están muy unidas. Así, desde desempolvar los vinilos hasta la adaptación de videojuegos sobre temáticas de series o sagas del pasado, complementados con otros canales de difusión como cómics y el cine, tienen hoy gran vigencia.

Tiendas itinerantes, estacionales y popup

De nuevo en el sector de la moda, pero recientemente en otros como, por ejemplo, la restauración, en este capítulo gozamos de buenos ejemplos:

Showrooms.

Son espacios abiertos en los que los diseñadores o fabricantes exponen sus nuevas colecciones con objeto de darlas a conocer a compradores y consumidores. Muy típicos del sector de la moda, últimamente tienen su auge en otros como el mobiliario  o la decoración de interiores.

Sus ventajas son muy directas, y entre ellas: Obviamente, eliminar los costes de local y de personal, adaptando estas rúbricas a las sesiones que se establezcan. También entra en juego la capacidad de adaptar las existencias -y con ello reducir su coste- y posponer su adquisición sobre ventas surgidas.

Una evolución del showroom: tiendas popup y espacios efímeros.

Encuentros con convocatorias difundidas con un reducido margen de tiempo. Tiendas raras, sí, pero con todo organizado: dentro del espacio, representaciones o fiestas organizadas especialmente para la ocasión…

Las tiendas popup son espacios efímeros orquestados en torno a momentos determinados, como por ejemplo la temporada estival, para desplegar todo su encanto y potencial. De nuevo muchas en torno al mundo de la moda, sin embargo éste no es el único terrenos sobre el que pisan. Así, son muy típicas también en la restauración o en la decoración, entre otros.

Con cierto espíritu clandestino, en el que incluso a veces los integrantes del grupo no se conocen, las tiendas popups y espacios efímeros son toda una experiencia social.

Y si lo efímero viaja sobre ruedas, nos referimos a los food-trucks

Se trata de evolucionar. Y el paso de la estacionalidad a la itinerancia ha surgido de la mano de la restauración y sus foodtrucks, hoy éste un término ya incluido en nuestro diccionario personal.

Hoy día, el ruido que caracterizó su actividad hace 3 años, especialmente en lo relativo a trabajas legales, ha desaparecido. Los foodtrucks, camión-comida o gastronetas han venido para quedarse.

su evolución ha sido espectacular, tanto en su propio estilo, sobretodo retro, como incluso en la variedad de producto que ofrecen. Desde comida rápida hasta temática, desde comida de pie de calle hasta la más sofisticada… de la mano de grandes chefs.

El foodtruck es una de esas tiendas raras… y un arte en sí mismo.

 

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Fuente imagen principal: www.foodtrucksystems.com 

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